IRCANA

INSTITUTO DE REHABILITACIÓN CARDÍACA Y NEUROLÓGICA DE ALICANTE

PRUEBAS CARDIOLÓGICAS A DEPORTISTAS

Ciudad Deportiva de la Nucia y en el Hospital Clínica Benidorm

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IRCANA: Psicología
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Psicología

Existen algunos aspectos psicológicos de las personas que han demostrado predisponer a la aparición de enfermedad coronaria, e incluso, aumentar la frecuencia de arritmias y muerte súbita. Entre ellos destaca el patrón de conducta tipo A, la ansiedad, la depresión, y el estrés.

La incidencia de alteraciones psicológicas también es muy frecuente tras sufrir un episodio cardiovascular. Aunque estos trastornos van a depender de la personalidad previa del paciente y de la evolución de la enfermedad, hay que reconocer que existen una serie de respuestas habituales muy bien diferenciadas.

La pareja, los amigos y la familia juegan un papel fundamental en la adaptación de los pacientes cardiovasculares a su nueva vida. Por ello, las personas que le rodean deben informarse bien de los factores que influyen negativamente en su evolución psíquica y física. El apoyo del entorno contribuye a mejorar la evolución de la enfermedad. Se recomienda:

  • Evitar la sobreprotección excesiva que suele ser frecuente en las primeras semanas o meses.
  • La familia debe estar alerta ante la presencia de síntomas de ansiedad o depresión, y ponerlo en conocimiento del médico para que pueda ser tratado.
  • Ayudar al paciente a modificar los hábitos nocivos para la salud, pero sin incurrir en el hipercontrol. Por ejemplo, ofrecer apoyo en los cambios de alimentación, a la hora de dejar de fumar, en la práctica de ejercicio regular, en la relajación…
  • El apoyo familiar es clave para que el paciente asuma progresivamente todos estos cambios y sea consciente de sus limitaciones. Aceptar la enfermedad y asumir el nuevo estilo de vida produce respuestas menos hostiles y más adaptadas al medio.
  • Tanto el paciente como la familia deben aprender a utilizar estrategias de conducta que disminuyan la ansiedad y el estrés: tareas domésticas, actividades de ocio, técnicas de relajación, prácticas deportivas….
  • La pareja y la familia deben ayudar al paciente a verbalizar sus sentimientos y expresar sus conflictos, ya que esta actitud disminuye el riesgo de padecer depresión.
  • Reanudar la vida social y las actividades anteriores al episodio agudo, siempre que éstas no sean negativas para la evolución de la enfermedad, suele ser altamente beneficioso. La familia y los amigos pueden ayudar a conseguirlo.